Nuestra Historia

En 1947, en el corazón de Providencia, el pastelero francés Jacques Bellenand sorprende a la ciudad con Tessino, una heladería que llegaba al mercado chileno con nuevas combinaciones y los sabores más originales. En 1952, Tessino cambia su nombre a Coppelia, por el famoso ballet parisino.

En 1967, Coppelia construye su primer salón de té, dando inicio a otra etapa fundamental de la empresa y su futura expansión por Santiago. Tortas, sándwiches, omelettes y los famosos croque-monsieur eran parte de su nueva carta que una vez más llamó la atención de los paladares chilenos.

Rápidamente, ese local ubicado en Providencia y Nueva de Lyon, se transformó en un punto de encuentro obligado para artistas y políticos de la época, jóvenes hippies y no hippies que, deleitándose con jugos y copas heladas, se reunían a analizar y debatir el entorno político y social de aquellos años.

¡Ven a disfrutar del sabor de

nuestra historia!

Hablar hoy de Coppelia es hablar de los sabores que acompañaron a la historia de Chile y a sus generaciones. Una empresa icónica y de vanguardia, que con adelantos tecnológicos e innovación constante, logró experimentar con nuevos procesos y lanzar transformadores productos al mercado.

En 1996, el Sr. Jacques Bellenand junto a dos de sus socios, deciden alejarse de la empresa, pasando a integrar la sociedad cuatro empresarios de gran trayectoria y prestigio. El Sr. Gonzalo Martino G, el Sr. Hernán Bozzo T, el Sr. Fernando Fernández G y el Sr, Cristián Prieto C, junto con Eduardo Burlé S, son los actuales propietarios de Coppelia.

Hoy Coppelia cuenta con diez locales en Santiago y una fábrica ubicada en Quilicura, donde maestros artesanos elaboran los helados, pasteles y preparaciones que llegan a las tiendas cada día, garantizando la frescura de siempre y la calidad de los ingredientes.

Los invitamos a visitar Coppelia y seguir disfrutando del sabor de nuestra historia.